En contabilidad prevenir es mejor que corregir
Un asiento mal, un documento sin validar, una conciliación que se deja para luego, y ¡zas!, tenemos un problema... Una contabilidad sólida y en plazo, no solo evita distorsiones en la información, incluso posibles sanciones, sino que garantiza datos fiables para la toma de decisiones.
💡 La clave está en anticipar, no en corregir después.
En tu experiencia, ¿Qué parte del ciclo contable crees que se descuida con más frecuencia?